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domingo, 29 de abril de 2007

Celos


Celos

Cuando los celos son de forma controlada, éstos pueden ayudar a potenciar una relación, pero cuando resultan ser enfermizos traen consecuencias muy dolorosas.

A continuación te contamos los factores que responden el porque existen personas celosas.

  • Personas que en anteriores relaciones han sido traicionadas por alguien en quien confiaban tanto.
  • Cuando no confían en si mismos. Estas personas son inseguras y muchas veces sienten que no son merecedoras del cariño y amor de su pareja.
  • Si de niño ha presenciado escenas de celos en sus padres, es probable que tenga más predisposición a ser celoso.
  • Las personas con ideas paranoicas, histriónicas y narcisistas, tienen tendencia a desconfiar continuamente en las demás personas.
  • Para intentar controlar los celos, te damos los siguientes consejos:

  • Evita estar preguntado en todo momento sobre lo que hace y con quien, pues de esta forma lo único que conseguirás es que tu pareja se sienta atosigada y agobiada.
  • Los pensamientos destructivos hacen que los celos se agraven aun más, por eso intenta mostrar seguridad y confianza. Trata de diferenciar los hechos reales de los que puede estar manipulando tu imaginación.
  • Si tienes alguna duda, intenta aclararlas. Y si en realidad hay un problema procura poner todos los medios a tu alcance para solucionarlos.
  • Es bueno que comentes y pidas consejos a algún amigo, porque si niegas y ocultas los celos, lo único que crearás es que este sufrimiento se potencie cada vez más. Los consejos de otras personas ayudan a analizar de forma objetiva de lo que te esta ocurriendo.
  • No intentes hablar con amenazas a tu pareja y habla claramente de lo que te ocurre. No te ciegues con la rabia que tienes por los celos mas bien busca soluciones.
  • No culpes a alguien de lo que te ocurre y procura ser responsable de lo que sientes.

miércoles, 25 de abril de 2007

Preocupacion


Deja ya esa carga!

Mateo 11:28

¿Sabías que las preocupaciones pueden matarte? El principal asesino de nuestro tiempo no es la guerra, ni el hambre, ni el sida, es el “stress”

Muchas de las personas que yacen en los hospitales podrían aliviarse más rápidamente si tan solo dejaran de preocuparse. ¿Exagerado? Por supuesto que No. En un libro titulado “Stop worrying and get well” (Deja de preocuparte y alíviate) el autor hace una correlación entre la preocupación y los males cardiacos, la preocupación y la presión arterial, la preocupación y el reumatismo, la artritis, las migrañas, las úlceras, la ceguera y muchas otras dolencias.

De hecho la preocupación no te mata, sino las consecuencias de la preocupación. Hasta el día de hoy existen más personas que se suicidan por preocupaciones que por cualquier otra causa, mira reporte en los periódicos de los últimos suicidios, ¿la causa?: presiones o depresiones, que a su vez causan preocupaciones que los llevan a la muerte.

¿Alguna vez te has ido a la cama sin poder dormir? Podrías culpar a ese café que tomaste unas horas antes o a que hacía mucho calor o mucho frío, la realidad podría ser otra, seguramente había un asunto no resuelto que te estaba quitando el sueño al preocuparte por ello.

Con esta plática no pretendo dar fórmulas mágicas al problema de las preocupaciones sino verlo desde la perspectiva de Dios y la manera en que El quiere que sus hijos vivan una vida libre de preocupaciones.


Entendiendo qué es la preocupación.

La Biblia habla de las preocupaciones en términos de “el doble ánimo” la palabra preocupación proviene del griego merimnao que es la combinación de dos palabras merizmo que significa “dividir” y nous que significa “mente” (incluyendo las facultades de percepción, entendimiento, juicio, sentimientos, determinación). Así que cuando nos preocupamos tenemos una mente dividida. “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” Santiago 1:8

Veamos unos ejemplos: El estudiante que se preocupa más por la calificación que obtendrá en el examen que por estudiar con ahínco. La madre que se preocupa por el pago de las cuentas al final del mes en lugar de disfrutar cada día con su familia. El empresario que se preocupa por el éxito de su negocio en lugar de dedicarse a tratar bien al cliente que tiene enfrente.

Cuando nos preocupamos desgastamos nuestra mente y energía en dos frentes. Es decir perdemos el enfoque y eso nos evita concentrarnos en lo que es realmente valioso. Es como quemar la mecha por ambos lados. La preocupación disminuye nuestra capacidad de razonamiento y arruina nuestros planes. Observa lo Santiago dice … el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos… esa inconsistencia es el producto de una mente dividida, lo que conduce al fracaso final.

Definición

El Desorden Generalizado de Ansiedad (GAD por sus siglas en inglés) causa preocupación y ansiedad crónicas y exagerada diariamente. Aunque todo mundo se preocupa de vez en cuando, la gente con GAD nunca se puede relajar y frecuentemente anticipa lo peor; la intensidad y lo penetrante de sus preocupaciones interfiere con funciones normales en la escuela, trabajo y en sus relaciones. La preocupación no se relaciona con nada en particular. En consecuencia, cada día provoca tensión y ansiedad.

La gente con GAD se preocupa excesivamente por la salud, la familia, el trabajo o el dinero. La preocupación es tan severa que interfiere con la habilidad de vivir sus vidas. La ansiedad puede también progresar al punto de que la gente "se preocupa por preocurparse". Generalmente, la GAD inicia en la niñez o en la adolescencia, pero también puede comenzar en la madurez tremprana.

Causas

La causa exacta de GAD se desconoce. Los investigadores piensan que está relacionada con desbalances químicos en el cerebro.

Factores de Riesgo

Un factor de riesgo es algo que incrementa sus probabilidades de adquirir una enfermedad o afección. Los factores de riesgo para el GAD incluyen:

  • Miembros de la familia con un desorden de ansiedad
  • Exposición prolongada al abuso, la pobreza o la violencia
  • Baja autoestima
  • Habilidades pobres para lidiar contra algo
  • Sexo: Femenino

Síntomas

Los síntomas para GAD generalmente se van formando lentamente. Las personas con GAD frecuentemente tienen tanto síntomas psicológicos como ansiedad.

Los síntomas psicológicos incluyen:

  • Excesiva preocupación y tensión continuas
  • Sentirse tenso o nervioso
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarse, mente en blanco

Los síntomas incluyen:

  • Fatiga
  • Tensión muscular
  • Dolores de cabeza
  • Temblor
  • Dificultad para dormir
  • Falta de aliento
  • Sudoración

La gente con GAD algunas veces tiene otros trastornos de ansiedad . depresión y/o problemas con el consumo excesivo de alcohol o drogas.

domingo, 22 de abril de 2007

El Temor.




"En el amor no hay temor sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor" (I Juan 4:18).

El temor es una emoción propia del ser humano. Es necesaria para su supervivencia porque le indica cuando el peligro esta cerca. Puede nacer de estímulos externos o internos que habitan en su mundo interior como los malos recuerdos, traumas, carencias etc.

Hay diferentes tipos de temores. Entre los más comunes están:

El temor al abandono, temor al rechazo, temor a la crítica y fracaso, temor al hombre, temor a lo desconocido, temor a la muerte, temor al futuro, temor a las enfermedades... Todos estos temores son manifestaciones de desamparo e impotencia porque no podemos tener control sobre la situación.

La mayoría de tus temores desaparecen cuando crece la confianza en la fidelidad y poder de Dios. Sin embargo algunos temores no desaparecen a pesar de la fé. Esto se debe a tus recuerdos y traumas del pasado que han creado inseguridades en tu personalidad e imágenes exageradas y desvirtuadas sobre el hecho del pasado. El temor más destructivo es del que no conoces su procedencia, porque actúa en el fondo de tu corazón. Puede nacer también de imágenes de temor creadas en tu mente y en tus recuerdos ocultos. Los temores a situaciones específicas como a la oscuridad, a los insectos, a las alturas, al permanecer encerrado, si son muy fuertes y paralizantes son llamados fobias.

El temor, entonces puede nacer de situaciones pasadas que están reprimidas, de situaciones presentes y también de pensamientos destructivos acerca del futuro y que solo están en tu imaginación y te traen afán, ansiedad y te hacen perder seguridad en tu comportamiento ante los demás provocando complejos, tartamudez y muchas enfermedades sin causa física porque el temor altera tus reacciones físicas, tu metabolismo y tus períodos de sueño.

Para liberarse de esos temores es necesario conocer la raíz de lo que lo produce y apropiarse de la palabra de Dios.

La única forma de que un temor desaparezca es enfrentándosele, haciéndolo un enemigo sin poder en cuanto a la imagen que se a creado sobre el mismo. Sin embargo esto se hace a veces difícil porque otra persona puede llegar a desconocer la raíz que lo produce.

El temor hace a la persona incapaz para enfrentar la vida. Le pone grandes obstáculos para superarse y le produce ansiedad y tensión interna que le genera enfermedades. Una persona con temor no se enfrentará a riesgos para crecer ni cambiar porque lo desconocido le produce inseguridad.

Tener un temor específico constante puede desencadenar que se haga realidad porque la mente tratará de construir lo que se tiene presente en los pensamientos. Ejemplo de ello es temer a una enfermedad específica y que esta se desarrolle realmente. En el siguiente versículo vemos esta situación en la experiencia de Job:

"Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía"(Job 3:25).

Las reacciones ante el temor pueden ser: tratar de huir, evadirlo o paralizarte. En el siguiente versículo vemos como el salmista trata de huir ante el temor que lo invade internamente. Sin embargo debes saber que la solución no es huir sino enfrentarlo. Pasar el túnel de una crisis y atravesarlo para luego ver la luz, pero esto solo es posible en compañía del poder, de la fuerza que te dé la seguridad y la victoria. Esto solo es posible con Dios porque El habita dentro de tu mente y corazón donde se anida el temor. En el siguiente versículo vemos cómo el salmista se siente agobiado por el temor y la única respuesta que encuentra es huir lejos de la situación. Si la situación es externa esto puede ser una solución, pero si la situación está dentro de tu mente, no importa cuan lejos huyas siempre te acompañará, por eso deberás enfrentarlo.

"Angustiado está mi corazón dentro de mí y sobre mí han caído los terrores de la muerte. Terror y temblor me invaden, y horror me ha cubierto. Y dije: Quién me diera alas como la paloma, volaría y hallaría el reposo" (Salmo 55:4-6).

Para vencer el temor debes aferrarte a las promesas de Dios específicas para cada caso y confiar en su poder y fidelidad.

¡Cuantas promesas de Dios para que puedas vencer el temor!...

Hay momentos de lucha espiritual donde se establece una verdadera batalla en la que tu voluntad, la calidad de tu corazón y la perseverancia en la fe y en la palabra de Dios, son indispensables para liberarte de las cadenas del temor.


Es muy importante estar decidido a creerle a Dios y a sus promesas bíblicas y no a tus pensamientos negativos que afectan tus emociones y sentimientos. Recuerda que Dios tiene una respuesta para vencer cualquier clase de temor por eso debes escudriñar siempre la Biblia. El Espíritu Santo te dará el pasaje bíblico o versículo que necesitas y que debes interiorizar en tu corazón.

Sentir temor en situaciones peligrosas reales es normal, pero estar atado al temor te impide libertad interior.

Cuando estés en ese trance debes recordar lo siguiente:

"El Señor es tu guardador, El Señor es tu sombra a tu mano derecha"

(Salmo. 121:5).

jueves, 19 de abril de 2007

LA IRA.


Santiago 1:20 Pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Ef.2:3,col 3:8,1 Ts.5:9,1Ti.2:8


1. LA IRA. El Perfeccionista-Resentido
El tipo "uno" es la ira o la cólera, entendida en todas sus variantes y matices: irritación, frustración, insatisfacción, resentimiento, impaciencia, desdén, intolerancia, rencor.
El elevado rigor ético y de comportamiento del 1 con las exigentes expectativas que abriga respecto de sí mismo y de los demás, le hace percibir enseguida y sufrir la diferencia existente entre el ideal y la realidad. A pesar de todos sus esfuerzos y de su incansable trabajo, la realidad y las relaciones siguen siendo muy imperfectas y dejan mucho que desear. El 1 aprieta los dientes para disimular su insatisfacción y enmascarar su ira, que le produce malestar y disgusto, porque le hace dar una imagen demasiado humana e imperfecta de sí. Está convencido de que las personas educadas no tienen que airarse jamás y su insatisfacción se manifiesta y se somatiza en la tensión de su rostro y en el tono de su voz.
El 1 es una olla a presión, cuya rabia contenida y controlada, puede manifestarse bajo diversas formas, tales como:
- La superioridad: La irritación ante las limitaciones de los demás puede traducirse en actitudes de superioridad profesional, estética, intelectual, de comportamiento.
- La critica: constante inclinación a detectar instintivamente los errores y los aspectos negativos de las personas, así como a puntualizar sistemáticamente las cosas que no funcionan, tanto dentro de fuera.
- El perfeccionismo: excesiva preocupación por los detalles, debida a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obsesión por la mediocridad y a su impaciencia consigo mismo y con los demás.
- el moralismo: tendencia a imponer los propios criterios y juicios, adoptando un tono de sermón y de reprimenda en relación con los comportamientos considerados erróneos, el moralismo degenera a menudo en actitudes culpabilizadoras.
- El supercontrol: la tendencia a la rigidez y a la falta de espontaneidad. La tensión provocada puede dificultar la distensión, perturbar el sueño, complicar la digestión y originar ulceras, gastritis, etc.

Los unos tienen su salida buena logrando la serenidad del corazón mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Educarse en la afirmación de lo que hay de bueno y positivo en uno mismo y en los demás, sin atormentarse por lo que sigue siendo incompleto e imperfecto.
- Ser conscientes de que hay distintos modos de hacer las cosas, sin absolutizar el propio y menospreciar los de los demás.
- Transformar la cólera en energía positiva, sin necesidad de juzgarla o de justificarla, sino canalizándola al servicio de la justicia y de la verdad.
- Tener paciencia y apreciar los pequeños esfuerzos sin lamentarse por los errores cometidos o las oportunidades perdidas.
- Aprender a reírse de uno mismo, desdramatizando los propios desaciertos y relativisando las angustias.
- Valorar la importancia de las cosas objetivamente, sin hacer una montaña de un grano de arena, ni de una pulga un elefante.
- Consolarse con la idea de que la salvación del mundo no depende de los propios esfuerzos y confiar en la providencia.
- Convivir creativamente con las propias limitaciones e imperfecciones.
Crítico de sí mismo y de los demás. Convencido de que existe una sola forma correcta. Se siente éticamente superior. Con frecuencia utiliza palabras como "debo" o "tengo que".
Los unos evolucionados pueden ser héroes morales con excelente capacidad crítica. Los Uno fueron niños buenos, aprendieron a portarse bien, a ser responsables y a hacer lo correcto. Aprendieron a controlarse con severidad. Trabajadores rectos independientes y perfectos. perfeccionismo. Están en contra de las cosas como están. Ellos creen que luchan por mejorar algo. Parecen personas muy justas y de gran moralidad. Muy poca aceptación del otro. Intentan acomodar a su pareja a sus expectativas. Son amas de casa "perfectas y pulcras".Puritanos: son más papistas que el Papa. Tienen voz firme y pronunciado mentón, la voz muy firme. Corrigen lo que está mal, se fijan en la mancha, no en el traje. Se dedican a causas benéficas Exigentes y estrictos. Exigen respeto. Piden JUSTICIA. Miedo a dejarse llevar, a la pasión. Aristócratas ordenados y limpios. La palabra ese CONTROL. Es una no aceptación de la naturaleza. Es realista, convicciones fuertes, prejuicioso y rígido. El deber está por encima del placer. Interés por los reglamentos, por las normas. Tienen la compulsión de decir "cómo debería de hacerse". Echan mano de la razón, abogacía innata.

miércoles, 18 de abril de 2007

A N S I E D A D

Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Otros textos que hablan de la ansiedad: Mateo 6:25, Proverbios 17:22, Salmo 37:1, Salmo 50:15, Salmo 62:5.

La ansiedad lo incita a actuar. Lo anima a enfrentarse a una situación amenazadora. Lo hace estudiar más para ese examen y lo mantiene alerta cuando está dando un discurso. En general, lo ayuda a enfrentarse a las situaciones. Pero si usted sufre de trastorno de ansiedad, esta emoción normalmente útil puede dar un resultado precisamente contrario: evita que usted se enfrente a una situación y trastorna su vida diaria.

Qué es la ansiedad

Todas las personas saben lo que es sentir ansiedad: los hormigueos en el estómago antes de la primera cita, la tensión que usted siente cuando su jefe está enojado, la forma en que su corazón late si usted está en peligro.

Los trastornos de ansiedad no son sólo un caso de "nervios". Son enfermedades frecuentemente relacionadas con la estructura biológica y las experiencias en la vida de un individuo y con frecuencia son hereditarias.

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad, cada uno con sus características propias. Un trastorno de ansiedad puede hacer que se sienta ansioso casi todo el tiempo sin ninguna causa aparente. O las sensaciones de ansiedad pueden ser tan incómodas que, para evitarlas, usted hasta suspenda algunas de sus actividades diarias. O usted puede sufrir ataques ocasionales de ansiedad tan intensos que lo aterrorizan e inmovilizan.

Muchas personas confunden estos trastornos y piensan que los individuos deberían sobreponerse a los síntomas usando tan sólo la fuerza de voluntad. El querer que los síntomas desaparezcan no da resultado, pero hay tratamientos que pueden ayudarlo. Es por esto que se ha preparado esta guía: para ayudarlo a comprender estas situaciones, describir los tratamientos y explicar el papel que juega la investigación en la lucha para vencer la ansiedad y otros trastornos mentales.

Esta guía le ofrece explicaciones breves de trastorno de ansiedad generalizada, de trastorno por pánico (que a veces se presenta acompañado de agorafobia), de fobias específicas, de fobias sociales, de trastorno obsesivo-compulsivo y de trastorno postraumático por tensión.

Trastorno de Ansiedad Generalizada

“Yo siempre pensé que era aprensivo. Me sentía inquieto y no podía descansar. A veces estas sensaciones iban y venían. Otras veces eran constantes. Podían durar días. Me preocupaba por la cena que iba a preparar para la fiesta o cuál sería un magnífico regalo para alguien. Simplemente no podía dejar nada de lado. Tenía serios problemas para dormir. Hubo ocasiones en que despertaba ansioso en la mañana o en la mitad de la noche. Me costaba trabajo concentrarme aún mientras leía el periódico o una novela. A veces me sentía un poco mareado. Mi corazón latía apresuradamente o me golpeaba en el pecho. Esto me preocupaba aún más...”

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es mucho más de lo que una persona normal con ansiedad experimenta en su vida diaria. Son preocupación y tensión crónicas aún cuando nada parece provocarlas. El padecer de este trastorno significa anticipar siempre un desastre, frecuentemente preocupándose excesivamente por la salud, el dinero, la familia o el trabajo.

Sin embargo, a veces, la raíz de la preocupación es difícil de localizar. El simple hecho de pensar en pasar el día provoca ansiedad. Las personas que padecen de TAG no parecen poder deshacerse de sus inquietudes aún cuando generalmente comprenden que su ansiedad es mas intensa de lo que la situación justifica. Quienes padecen de TAG también parecen no poder relajarse. Frecuentemente tienen trabajo en conciliar el sueño o en permanecer dormidos.

Sus preocupaciones van acompañadas de síntomas físicos, especialmente temblores, contracciones nerviosas, tensión muscular, dolores de cabeza, irritabilidad, transpiración o accesos de calor. Pueden sentirse mareadas o que les falta el aire. Pueden sentir náusea o que tienen que ir al baño frecuentemente. O pueden sentir como si tuvieran un nudo en la garganta.

Depresión

La depresión frecuentemente acompaña a los trastornos de ansiedad y, cuando esto sucede, también debe atenderse. Los sentimientos de tristeza, apatía o desesperanza, cambios en el apetito o en el sueño así como la dificultad en concentrarse que frecuentemente caracterizan a la depresión pueden ser tratados con efectividad con medicamentos antidepresivos o, dependiendo de la severidad del mal, con psicoterapia. Algunas personas responden mejor a una combinación de medicamentos y psicoterapia. El tratamiento puede ayudar a la mayoría de las personas que sufren de depresión.

Consecuencias

Muchos individuos con TAG se sobresaltan con mayor facilidad que otras personas. Tienden a sentirse cansados, les cuesta trabajo concentrarse y a veces también sufren de depresión. Por lo general, el daño asociado con TAG es ligero y las personas con ese trastorno no se sienten restringidas dentro del medio social o en el trabajo. A diferencia de muchos otros trastornos de ansiedad, las personas con TAG no necesariamente evitan ciertas situaciones como resultado de su trastorno.

Sin embargo, si éste es severo, el TAG puede ser muy debilitante, resultando en dificultad para llevar a cabo hasta las actividades diarias más simples.

El TAG se presenta gradualmente y afecta con mayor frecuencia a personas en su niñez o adolescencia, pero también puede comenzar en la edad adulta. Es más común en las mujeres que en los hombres y con frecuencia ocurre en los familiares de las personas afectadas. Se diagnostica cuando alguien pasa cuando menos 6 meses preocupándose excesivamente por varios problemas diarios.

Padecer de TAG siempre quiere decir anticipar desastres, frecuentemente preocuparse demasiado por la salud, el dinero, la familia o el trabajo. Las preocupaciones frecuentemente se presentan acompañadas de síntomas físicos tales como temblores, tensión muscular y náusea.

En general, los síntomas de TAG tienden a disminuir con la edad.