lunes, 7 de mayo de 2007

http://www.sabiduriavedica.org/fotos/portadas/24-sec-fanatismo.jpg
El fanatismo es la falsa ilusión de una realidad.

sábado, 5 de mayo de 2007

PILARES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL






Desde la perspectiva más general todo comenzó con una serie de estudios sobre la inteligencia emocional, los cuales indicaron que las personas intelectualmente brillantes no suelen ser las que más éxito tienen, en los negocios y en la vida privada. A continuación se ilustra y se señalan los cuatro pilares que según Cooper y Sawaf (1998, p. 33), separa la inteligencia emocional del campo análisis psicológico y las teorías filosóficas y los coloca en el terreno del conocimiento directo, el estudio y la aplicación. Empieza con el pilar del conocimiento emocional, que crea un espacio de eficiencia personal y confianza mediante la honestidad emocional, energía, conciencia, retroinformacion, intuición, responsabilidad y conexión.

El segundo pilar, aptitud emocional, forma la autenticidad del individuo, su creatividad y flexibilidad, ampliando su círculo de confianza y capacidad de escuchar, manejar conflictos y sacar el mejor partido del descontento constructivo.

El tercer pilar explora las maneras de conformar la vida y trabajo con el potencial, y de respaldar esto con integridad, compromiso y responsabilidad, que a su vez aumentan la influencia sin autoridad.

De allí se pasa al cuarto pilar, alquimia emocional, por lo cual extenderá su instinto creador y capacidad de influir con los problemas y presiones, y de competir por el futuro construyendo capacidades de percibir y tener acceso a soluciones ocultas y nuevas oportunidades.

viernes, 4 de mayo de 2007






Conoce lo que está manifiesto ante los hombres y lo que les está oculto, mientras que ellos no abarcan de Su conocimiento sino aquello que Él quiere que abarquen.

Soñar no cuesta nada...


Soñar no cuesta nada.....y no vale nada.

Creo que todos conocemos a personas que son muy creativas y con muchas ideas. Son seres soñadores que tienen grandes proyectos y viven esperanzados que algún día se cumplirán sus sueños. No obstante, seguramente la mayoría de esas personas continuará con su rutina diaria y anual, sin lograr mayores cambios en su vida y quedaran como simple soñadores o personas llenas de buenas intenciones nada más sin ser accionadores para esos cambios.

Quizás culpen al destino, al gobierno o a sus parientes el no poder llevar a cabo tantas hermosas metas que tienen. O quizás sea asunto de mala suerte. Ahora pregúntate: "yo, ¿a quién culpo de mi destino presente?"

Es que abundan las personas que tienen sueños y tienen proyectos. Pero escasean las que tienen poder de realización. Y finalmente, lo que hace la diferencia es hacer las cosas, es experimentar, equivocarse, evaluar y mejorar constantemente. El mundo es conducido por los realizadores. El resto, se dedica a seguir alguno de los caminos trazados por los conductores, por los operarios de la vida. Sabemos que llevas sueños y metas, pero pregúntate ahora, ¿A qué grupo pertenezco de lo señalado anteriormente: del que sólo sueña y nada más O del que sueña y lucha por llevarlos acabo?

Se pueden diseñar hermosas construcciones, pero nadie podrá habitarlas si no hay un equipo de obreros que las lleven a la realidad física. Puedes prepararte muy bien para una carrera, pero de nada vale si no llegas a la meta final.

El poder de realización no se desarrolla haciendo grandes obras o grandes creaciones. Es un hábito y, como tal, se va formando mediante pequeñas acciones repetitivas. Esto quiere decir que si te falta cumplir tus sueños, tienes que empezar por terminar las comunes y pequeñas actividades que comienzas.

También hay que vencer los miedos. Mucha gente prefiere permanecer en la mediocridad de su vida antes que emprender nuevos desafíos. Incluso, inconscientemente se autoboicotean. Esto se debe a que por muy mal que se esté, es un terreno conocido y que se domina; en tanto que cambiar de situación es adentrarse a un espacio desconocido. Todo cuerpo tiende a permanecer en el estado en que se encuentra (inercia) y es necesario hacer un esfuerzo adicional para cambiar de situación.

En cada momento de tu vida, tienes la posibilidad de elegir. Puedes tomar la actitud regresiva de defensa, seguridad y miedo. O puedes tomar la actitud de crecimiento, de aceptar desafíos y experimentar, desarrollando a cada instante tu autorrealización. La vida es un proceso constante de elecciones y en cada una de ellas eres tú,quien determinas tu futuro. Si no haces nada, eliges la inercia y entregas tu destino a los demás. De todas maneras hay una elección y, por tanto, es mucho mejor que seas tú, alicia, quien tome el control de tu existencia.

Haz una lista de las principales o más urgentes tareas a realizar en el día... ¡anótalas! Ordénalas de la más importante o urgente, hasta la que puede quedar para otro día. Y luego, comienza a ejecutarlas una a una. Intenta no empezar otra actividad hasta haber terminado la anterior. Esto irá formando un esquema mental de perseverancia, constancia y realización. Pronto tendrás este hábito mental que te permitirá realizar grandes tareas y sueños, porque el mecanismo sigue siendo esencialmente el mismo que para realizar una pequeña obra.

Si quieres hacer una obra maestra, comienza transformando cada pequeño acto cotidiano en una obra maestra.


Espero que este material siga haciendote crecer como persona llena de metas y sueños. No te olvides soñar no cuesta nada y seguir soñando sin accionar no sirve de nada, uno debe si o si accionar por sus ideales y sueños, así tendrá valor ese esfuerzo y los hechos realizados. Recuerda que tu corona mayor será haber llegado a tu meta, ahí una vez llegado podrás lanzar el dicho: "Valió la pena soñar pues lo hice realidad...soñar no cuesta nada pero lo hice realidad gracias a mi esfuerzo y sacrificio".

lunes, 30 de abril de 2007

En lo secreto ¿Qué haces?

Por Ing. Howard Andruejol


Si los demás pudieran ver todos tus secretos,

¿te felicitarían o te dejarían de hablar?

Cuando nos referimos a lo secreto, realmente no estamos hablando de algo que podemos guardarnos para nosotros mismos únicamente. Aunque podemos esconderlo de los demás, nunca podremos esconder ningún secreto delante de Dios (Salmos 44:21). Por lo tanto, examinar adecuadamente nuestros más íntimos pensamientos, es algo apropiado para no pecar contra Dios.

Hacia una clasificación de lo secreto
En realidad cuando guardamos algún secreto delante de los demás, debemos tener una muy buena razón para hacerlo. Generalmente, puede ser temor (de que se burlen de nosotros), por duda (falta de fe en el cumplimiento), por vergüenza (en el caso de algún pecado) o simplemente por egoísmo. Así, tratamos de esconder gustos, preferencias, temores, anhelos, sueños, pecados, ideas, sugerencias, críticas, etc. Algunos secretos podrían ser buenos, y otros podrían no serlo. De hecho, tener secretos no es malo. Dios mismo tiene secretos que no nos ha dado a conocer (Deuteronomio 29:29). Pero, esto no quiere decir que Dios tenga pecados ocultos o se avergüence de enseñarnos algo. Más bien es porque Dios es misterioso, infinito, lleno de sorpresas.

El problema de lo secreto
Resulta entonces evidente que existe cierta dimensión de lo secreto que no es para nada mala. No es un problema. Por ejemplo, María atesoraba en su interior los acontecimientos que acompañaban al crecimiento de Jesús (Lucas 2:51).
El problema resulta cuando nosotros guardamos en nuestra intimidad pecados ocultos que ofenden a nuestro Dios. Y peor aún, estamos muy equivocados si pensamos que las cosas que hacemos en secreto son totalmente secretas. Aunque otros no puedan verlas, Dios conoce lo más guardado de nuestro corazón.
La siguiente historia ("La trampa" por Lois Mowday) nos ayuda a entender esto de una mejor manera:
Un día lo encontré esperándome frente a la puerta. Tenía una mirada impresionante en los ojos. Cuanto entré me dijo "Hay un olor peculiar en esta casa. Debe haber algo muerto por aquí. Es en la planta alta. Creo que es en el ropero del vestíbulo". Tan pronto como dijo esto supe de qué se trataba.
Verdaderamente había un pequeño ropero en el vestíbulo. En él yo tenía guardados bajo llave uno o dos artículos personales que no quería que nadie viera.
Ciertamente no quería que Cristo los viera. Eran cosas muertas y podridas que quedaban de la vieja vida no malas, pero tampoco correctas y buenas para mantenerlas en la vida cristiana. Todavía las amaba. Las quería mucho para mí mismo y estaba realmente temeroso de admitir que estaban allí. De mala gana subí con él las escaleras, y mientras lo hacía el olor se hacía más y más fuerte. Él señaló la puerta y dijo: ¡Hay algo muerto allí!

¡Esto me molestó! Esa es la única manera como puedo describirlo. Yo le había dado acceso al estudio, al comedor, a la sala, al jardín, al dormitorio y ahora él me estaba preguntando acerca de un pequeño ropero de un metro por metro y medio. Me dije para mis adentros: ¡Esto es demasiado! No voy a darle la llave. Bien respondió, leyendo mis pensamientos-, si crees que voy a quedarme aquí en el segundo piso con este olor, estás equivocado. Sacaré mi cama al porche trasero o cualquier otra parte. En verdad no voy a permanecer alrededor de eso. Entonces empezó a bajar las escaleras.
Cuando usted ha llegado a conocer y a amar a Jesucristo, una de las peores cosas que puede suceder es sentir que se le retira su rostro y compañía. Tuve que ceder. "Te daré la llave" dije tristemente -, pero tendrás que abrir y limpiar el ropero. Yo no tengo la fortaleza para hacerlo. Lo sé, dijo-. Sé que no la tienes. Sólo dame la llave. Autorízame a tratar con ese ropero y yo lo haré. Así que, con dedos temblorosos le di la llave. La tomó de mi mano, caminó hacia la puerta y la abrió, entró, sacó la putrefacción que se estaba descomponiendo allí y la tiró a la basura.

Luego limpio el ropero, lo pintó y ordenó, todo al mismo tiempo. Inmediatamente una fresca fragante brisa inundó toda la casa. La atmósfera cambió. ¡Qué liberación y victoria tener fuera de mi vida esa podredumbre! No importa que pecado o qué dolor podía haber en mi pasado, Jesús está listo para perdonar, para curar y para hacer todo nuevo.
Al dar a Cristo cada área de nuestra vida, aceptamos vivir de acuerdo a sus mandamientos. Esto incluye el mandamiento de ser puros moralmente. Comprometerse a vivir en un nivel más elevado porque Él es digno de tal compromiso, nos libera de la necesidad de realización, justificar y comprometernos con otros asuntos. Somos libres para vivir existencias abundantes basadas en una relación comprometida con Jesucristo.

Entonces, para desarrollar limpieza y salud en nuestro interior, agradando a Dios, más bien nuestra actitud debe seguir la siguiente línea de pensamiento:

1. Salmos 51:6, 7
"Debemos procurar que nuestra intimidad se caracterice por la santidad y la verdad".
2. Salmos 26:1, 2
"Debemos anhelar constantemente ser examinados por Dios para no permitir impurezas en nuestra intimidad".
3. Romanos 2:16
"Debemos recordar que, aunque otros no lo hagan, Dios sí juzgará nuestra intimidad".

Tus dos alternativas

Ahora, es tu turno de escoger qué deseas que caracterice tu intimidad, tu vida secreta. Solamente existen dos opciones, reflejadas en los siguientes pasajes:

1. Desarrollar una vida espiritual en lo más profundo de tu ser que, aunque la gente no pueda verla, Dios recompensará (Mateo 6:4, 6, 18).
2. Desarrollar una vida pecaminosa en lo más profundo de tu ser que, la gente podrá ver y sentirá vergüenza (Efesios 5:12). Recordemos que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34), y que “del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre” (Mateo 15:19, 20).

El examen final

Toma ahora la lista de problemas que menciona Mateo 15:19, y examina tu vida. ¿Hay algo de esto en ti? ¿Te está costando lidiar con eso?
Afortunadamente, tenemos las buenas noticias de Dios: su gracia, su perdón y su restauración.
Su gracia nos recuerda que podemos venir confiadamente delante de él, sin temor a ser condenados (Hebreos 4:16). Dios jamás nos rechazará. Nunca se acabará su misericordia; aunque nos esforzáramos en hacer el peor de los males, jamás podríamos vencer su amor incondicional.

Su perdón nos recuerda que existe limpieza para quitar toda mancha de mugre que quiere contaminar nuestro interior (I Juan 1:9). Este perdón lo recibimos por el carácter de Dios, no por méritos nuestros.
Su restauración nos recuerda que tenemos las herramientas para vivir nuevamente en santidad y ureza (Salmos 119:9, 11). La Biblia nos permite levantarnos y desarrollar una vida espiritualmente productiva (II Timoteo 3:16, 17).

Un compromiso de verdad

1. Haz un pacto con Dios, y pídele que examine tu vida secreta y que limpie todo aquello que deba ser lavado.
2. Haz un pacto con Dios, y pídele que te fortalezca para desarrollar una vida de devoción, en lo secreto, que hallará recompensa espiritual.
3. Haz un pacto con un(a) amigo(a) espiritualmente maduro(a), con quien compartirás tus secretos, para ser confrontado(a) y confortada(a) espiritualmente. Juntos serán una pareja de oración y apoyo espiritual.

Si los demás pudieran ver todos tus secretos,
¿te felicitarían o te dejarían de hablar?