lunes, 15 de diciembre de 2008

Cerrando Circulos



Es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer más allá del tiempo necesario, perderás la alegría y el sentido de todo lo demás. Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó? Puedes pasar mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en regresar la cinta y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos destinados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que pasó, pasó. Y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, dar presentes, cambiar de casa. Romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos internos de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes a que te devuelvan, no esperes a que te reconozcan, no esperes a que ”alguna vez se den cuenta de quién soy yo”. Suelta el resentimiento; al prender tu “televisor” personal para ver y volver a ver el asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte. La vida camina hacia adelante, nunca hacia atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, “por si acaso”, nunca podrás desprenderte ni vivir el hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no terminan, posibilidades de “regresar” (¿a qué, necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron. Si puedes enfrentarlos ya y ahora… ¡Hazlo! Si no, déjalos ir, cierra capítulos. Di para ti mismo que no, que no volverá. Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio… Ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprenderte de lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando viniste a este mundo, llegaste sin ese accesorio, por lo tanto, se ha vuelto una costumbre vivir pegado a él y, es un trabajo personal aprender a vivir sin ese accesorio humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, repito, nada ni nadie nos es indispensable. Se trata de costumbre, apego, necesidad. Pero… cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir hacia adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

domingo, 14 de diciembre de 2008

LA HOMOSEXUALIDAD

LA HOMOSEXUALIDAD
Félix Ortiz
Felixortiz@arrkis.es
I



1. Perspectiva bíblica.

A. El Antiguo Testamento

En la primera parte de la Biblia nos encontramos básicamente con dos tipos de pasajes que abordan el tema de la homosexualidad.

1. Sodoma y Gabaa. Se trata de dos pasajes extraños. El primero es ampliamente conocido y se encuentra en Génesis 19:1-13. Los ángeles enviados por Dios para la destrucción de las malvadas ciudades del valle se hospedan en casa de Lot, el sobrino de Abraham. Cuando los habitantes de la ciudad se enteran, cercan la casa de Lot y piden a éste que les entreguen a los huéspedes para tener relaciones sexuales con ellos (parece deducirse del contexto que se trataría de llevar a cabo una violación homosexual en grupo). Lot se niega y ofrece a cambio a sus hijas. Ante la creciente violencia de los sodomitas, los ángeles intervienen y ciegan a los habitantes de la ciudad. El resto, la destrucción de las ciudades es ampliamente conocido.

2. Gabaa es un episodio similar. Un levita de camino hacia su destino, decide pasar la noche en Gabaa, localidad de la tribu de Benjamín. Allí es alojado por un anciano en su propia casa. Algunos habitantes de la población al enterarse de ello, piden al anfitrión les entregue al huésped para proceder, a lo que nuevamente, parece ser una violación en grupo.

3. Los otros dos pasajes se encuentran en el libro de Levítico y como afirma John Stott en su libro, Homosexualidad ¿una opción cristiana?, ambos están en el contexto de los códigos de santidad dados por Dios para el pueblo de Israel. Estos códigos tenían como finalidad instar al pueblo de Israel, a guardar las leyes de Dios y no imitar ni a sus vecinos de Canaán ni a Egipto, el pueblo donde habían vivido en esclavitud. Ambos pueblos practicaban una amplia gama de relaciones sexuales a niveles no permitidos para los seguidores de Dios. Los pasajes de Levítico dicen lo siguiente:

a. No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Ése es un acto infame (18:22) Dios habla hoy.
b. Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos, y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un acto infame (20:13) Dios habla hoy




B. El Nuevo Testamento

En la segunda parte de las Escrituras las referencias aparecen en los escritos paulinos. Vamos a revisar los comentarios hechos por el apóstol.

1. Romanos 1:18-32. Es un pasaje largo en el que Pablo hace una descripción de la perversión y corrupción del mundo clásico grecorromano. Los versículos 26 y 27 son los que abordan el tema de la homosexualidad, en ellos leemos:

a. Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas. Incluso sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra naturaleza, y, de la misma manera los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometen acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión. (Dios habla hoy)

2. La siguiente cita paulina la encontramos en 1 Corintios 6:9-10. La referencia a la homosexualidad no aparece aislada, sino en el contexto de una serie de conductas que incapacitan para la entrada en el reino de Dios. Pablo afirma:

a. ¿No sabéis que los malvados no tendrán parte en el reino de Dios? No os dejéis engañar, pues en el reino de Dios no tendrán parte los que cometen inmoralidades sexuales, ni los idólatras, ni los que cometen adulterio, ni los afeminados, ni los hombres que tienen trato sexual con otros hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los tramposos.
(Dios habla hoy)

3. La última referencia del apóstol la encontramos en 1 Timoteo 1:8-11. El contexto del pasaje es una explicación que Pablo hace acerca del propósito de la ley moral de Dios.

a. Sabido es que la ley es cosa excelente, si se aplica con rectitud. Sabido es también que la ley no está hecha para los buenos ciudadanos; está hecha para los malvados y los rebeldes, para los impíos y pecadores, para los sacrílegos y profanadores de lo santo, para los parricidas y los matricidas, para los asesinos, los lujuriosos, los homosexuales y los que trafican con personas, para los embaucadores y perjuros y, en una palabra, para todo vicio que se oponga a la sana enseñanza del glorioso mensaje de salvación que el bienaventurado Dios me ha confiado. (Nuevo Testamento Interconfesional)

viernes, 19 de septiembre de 2008

Algo de Antaño pero muy actual!!!


"COLORIN COLORADO"

Una de las experiencias más gratas de mi niñez era escuchar o leer un buen cuento. Si bien mis tres décadas de edad no me permiten catalogarme como “alguien de antaño”, es necesario subrayar el hecho que crecí en una época en la que el auge multimedia estaba a quince años de distancia en el tiempo y el espacio. Por eso, además de ciertas caricaturas televisivas que miraba en mi televisor en “blanco y negro”, los libros de cuentos y sus respectivas ilustraciones constituían un pasatiempo más que divertido para mí.

El comienzo de cada narración creaba cierta intriga. Para qué negarlo. “Había una vez…”; “En cierta ocasión...”; “Érase una vez…”; “En un lejano país…” eran las clásicas frases con las que se cautivaba de inmediato al lector. Luego de las risas, el suspenso, los héroes y la aventura, llegaba el inminente desenlace, con el tan esperado final feliz: “Y colorín colorado, este cuento se ha acabado”.
Fantasías narrativas. Ilusiones infantiles. Finales felices.

Cuando comenzamos a tomar conciencia de la realidad – y la vida nos presenta distintos escenarios en los que se afirma nuestro rol como protagonistas de la acción – no es noticia decir que “nos vamos dando cuenta” de que los finales felices muchas veces se concretan sólo en los cuentos que tanto amamos durante nuestra niñez…

Esto ocurre cuando alguien a quien consideramos nuestro amigo resulta no ser tal, sino que traiciona la amistad y la confianza que depositamos en su persona, concluyendo abruptamente la relación…

Sucede cuando una ser querido lucha por su vida, pero termina feneciendo por causa de una enfermedad...

Pasa cuando los padres privan a sus hijos (de manera intencional o no) del cariño y el afecto necesarios para el sano desarrollo de sus jóvenes vidas, creando un vacío emocional que traerá secuelas en la vida adulta…

Acontece cuando nos enfrentamos diariamente con cuestiones, propias y ajenas, relativas a la vida privada y la sociedad, para las cuales no encontramos solución, hecho que genera frustración y sentido de fracaso…

Realidades existenciales. Desilusiones de la vida adulta. Finales confusos que generan interrogantes.

¿Qué hacemos con todo esto? ¿Permitimos que la ansiedad, el desengaño y el cinismo caractericen nuestras acciones? ¿U optamos por “hacer de cuenta” que “aquí no pasa nada”, lo que constituye una especie de suicidio mental?

Jesucristo dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”. Mateo 11.28 (NVI).

En mi caso los finales felices de los cuentos no siempre han tenido su correlato en diversas circunstancias de mi vida. Sin embargo, el desarrollo de una estrategia múltiple que…

…contemple la aceptación de los hechos que no puedo cambiar (versus la estéril resignación).

…me lleve a ver la vida como algo integral (versus el falso optimismo hedonista cuyo ojo prefiere ser esquivo a todo lo que no produzca sensación de bienestar).

…me conduzca a aprender y tomar lecciones de las experiencias, sean estas malas o buenas (versus la queja y la frustración).

…me guíe, en definitiva, hacia la confianza plena en Dios, quien me brinda la capacidad de perdonar y perdonarme, amar y amarme, sanar y ser sano (versus el individualismo)…

…¡siempre ha sido la clave para sobrevivir: vivir más allá de la mera existencia!

Esto es mucho más que meros finales felices… ¡se trata de alzar nuestra mirada, observar más allá de la cotidianeidad y considerar nuestras vidas como un hecho integral!
¡Buen Fin de Semana!


CRISTIAN FRANCO
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sábado, 13 de septiembre de 2008

Dios está bordando....



Cuando yo era niño, mi madre trabajaba mucho cosiendo. Yo me sentaba en el suelo, miraba y preguntaba qué es lo que estaba haciendo. Ella me contestaba que estaba bordando.
Todos los días yo hacía la misma pregunta y ella me contestaba lo mismo. Observaba su trabajo de una posición abajo de donde ella se encontraba sentada, y repetía: “Mamá, que es lo que estás haciendo?”
Le decía que, desde donde yo la miraba, lo que estaba haciendo me parecía muy extraño y confuso. Era un amontonado de nudos y hilos de diferentes colores, largos, cortos, unos gruesos y otros finos... Yo no entendía nada.
Ella sonreía, miraba hacia mí y de manera amable me decía: “Hijo, sal un poco a jugar, y en cuanto termine mi trabajo yo te llamaré y te cogeré en mis brazos y dejaré que veas el trabajo desde mí posición.
Pero yo seguía preguntándome desde abajo donde estaba: ¿Por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y otros claros? ¿Por qué me parecían tan desordenados y enmarañados? ¿Por qué estaban tan llenos de nudos y puntos? ¿Por qué había tantos nudos y hilos enredados entre si? ¿Por qué no tenían aún una forma definida? ¿Por qué tardaba tanto para hacerlo?
Un día, cuando yo estaba afuera jugando, ella me llamó. “Hijo, ven aquí, que te coja en mis brazos”.
Me cogió y me sorprendí al ver el bordado. “¡No me lo podía creer! ¡Desde abajo me parecía tan confuso! Pero, desde arriba, he podido ver un paisaje maravilloso.” Entonces ella me dijo:
“Hijo, desde abajo mi bordado te parecía confuso y desordenado porque tu no veías que en la parte de arriba había un bello diseño...
...Pero, ahora, mirando el bordado desde mí posición, tu ya puedes ver qué es lo que yo he estado haciendo”.
Muchas veces, a lo largo de los años, he mirado hacia al cielo y he dicho: “Padre, ¿qué es lo que estás haciendo?”El parece responder: “Estoy bordando tú vida, hijo”.
Y yo sigo preguntando: “Pero lo veo todo tan confuso... Padre, todo está desordenado. Hay muchos nudos, situaciones difíciles que no terminan y cosas buenas que pasan rápido. Los hilos son tan oscuros... ¿Por qué no son más brillantes?”
El Padre parece decir: “Hijo mío, ocúpate de tú trabajo, relájate... confía en mí. Yo haré mí trabajo. Un día, te llevaré a ti en mis brazos, y entonces irás a ver el plan de tu vida desde mí posición”.
A veces no entendemos qué está ocurriendo en nuestras vidas. Las cosas son confusas, no encajan y parece que nada nos sale bien.
Es que estamos mirando el reverso de la vida. Del otro lado, Dios está bordando …

viernes, 5 de septiembre de 2008


..."LA AMISTAD ES UN TESORO, QUE TU Y YO COMPARTIMOS UN ENTRAÑABLE LAZO QUE NOS UNE A TRAVES DE NUESTROS AÑOS, A TRAVES DE LA DISTANCIA. LA AMISTAD ES UN RAYO DE LUZ, CUANDO LA OSCURIDAD NOS ENVUELVE, UNA FRESCA BRISA DEL MAR, CUANDO VAGAMOS EN EL DESIERTO,AMISTAD ES LO QUE TU Y YO TENEMOS LO QUE COMPARTIMOS DIA A DIA...GRACIAS POR ESE REGALO QUE ME DAS POR TU GRAN AMISTAD SIN IGUAL"...

sábado, 30 de agosto de 2008

Dios tiene la respuesta




Tu dices: Es Imposible
Dios Dice: Todo es Posible (Lucas 18:27)
Tu dices: Estoy cansado
Dios dice: Yo te haré descansar ( Mateo 11:16 - 30)
Tu dices: Nadie me ama
Dios dice: Yo te amo (Juan 3:16 & 13:34)
Tu dices: No puedo continuar
Dios dice: "Mi gracia es suficiente" 1 Corintios 12:9
Tu dices: No entiendo las cosas
Dios Dice: "Yo te guiare" Proverbios 3:5-6
Tu dices: No lo puedo hacer
Dios Dice: "Tu puedes hacerlo" Filipenses 4:13
Tu dices: No me puedo perdonar
Dios dice: Yo te perdono" 1 Juan 1:9 & Romanos 8:1
Tu dices: Me siento solo Dios dice: "Nunca te dejare solo" Hebreos 13:5.-


Estas inseguro!!!


Está convencido de haber claudicado decenas de veces... Se resiste a repetirlo...Ha decidido darle lucha a sus rendiciones, en tantas oportunidades decididas...Va directo a encontrarse con lo dispuesto en su destino.... Lo desconoce... Es valioso que así sea...Las inseguridades y el miedo se disipan...Su lucha será dura, quizá como las piedras...El corazón estará preparado para enfrentarse a lo injusto...Las reflexiones reflejan lucidez para acompañarlo...Logra decir lo que otros callan...Se suceden palabras escritas...En ellas expresa lo que sucede y piensa...Es momento de asumir los compromisos, aunque nadie lo requiera...Una fuerza interior lo motiva... Desde cerca llegan mensajes optimistas...Está convencido que puede... Va hacia adelante...No habrá nadie que pueda interceptarlo...Los designios de la vida serán los únicos capaces de lograr detenerlo...



viernes, 11 de julio de 2008

¿CREATURAS DE DIOS O HIJOS DE DIOS?



¿CREATURAS DE DIOS O HIJOS DE DIOS?
Uno de los himnos más bellos y profundos de alabanza y agradecimiento a Dios lo hace San Pablo en el comienzo de su Carta a los Efesios (Ef. 1, 3-14): “Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en El con toda clase de bienes espirituales y celestiales. El nos eligió en Cristo -antes de crear el mundo- para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, y determinó -por pura iniciativa suya- que fuéramos sus hijos, para que por la gracia que nos ha concedido por medio de su Hijo amado, lo alabemos y glorifiquemos”.
¡Maravilloso himno de alabanza y maravilloso programa de vida! ¡Qué alegría saber que Dios nos eligió -desde antes de crear el mundo- a ser sus hijos y a ser santos e irreprochables ante sus ojos! Y que este inmensísimo privilegio ha sido por pura iniciativa suya.
Esto significa que es Dios Quien ha tomado la iniciativa primero. Es Dios Quien da el primer paso: es El Quien nos busca primero y nosotros tenemos la opción de responderle o de no responderle.
¿Y en qué consiste responderle? El indicio nos lo da el mismo San Pablo en este maravilloso himno a los Efesios: “El nos ha prodigado el tesoro de su gracia ... dándonos a conocer el misterio de su Voluntad”.
San Pablo nos dice también que por pura iniciativa divina, y por la gracia que nos ha concedido Dios en su Hijo Jesucristo, podemos ser hijos de Dios.
Veamos bien: todos los seres humanos somos creaturas de Dios. Pero, tal como lo dice San Pablo en otra de sus cartas, “son hijos de Dios los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios” (Rom. 8, 14). Y, no es sólo San Pablo quien pone condiciones a la filiación divina, también San Juan al comienzo de su Evangelio: “vino a los suyos y los suyos no lo recibieron ... Pero los que lo recibieron, que son los que creen en su Nombre, les concedió ser hijos de Dios” (Jn. 1, 11-12).
Y, por supuesto, al ser hijos, también somos herederos. De hecho, somos coherederos con Cristo y podemos llamar a Dios “Padre” (cf. Rm. 8, 14-17). ¿Nos damos verdadera cuenta del privilegio que es poder llamar ¡nada menos que a Dios! “Padre”, porque si cumplimos las condiciones realmente somos hijos suyos?
Significa, entonces, que el llegar a ser hijos de Dios y herederos del Cielo es una opción. Y esa opción supone condiciones. Una de estas condiciones es la fe en Dios y en su Hijo Jesucristo y en todo lo que El nos ha propuesto y nos exige. Esto es lo que significa el “recibir” a Jesucristo de que nos habla San Juan. Recibirlo es aceptarlo a El y aceptar su mensaje de salvación.
Otra condición, necesaria consecuencia de una fe cierta, es la que propone San Pablo: son hijos de Dios “los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios”. Y dejarse guiar por el Espíritu de Dios es ir descubriendo y aceptando –incondicionalmente- la Voluntad de Dios para nuestra vida. Es ir descubriendo “el tesoro de su gracia” encerrado en “el misterio de su Voluntad”.
¡Qué maravilla también saber que podemos conocer la Voluntad de Dios Quien nos busca con su Amor infinito para que le respondamos con nuestro amor! Y su Voluntad es que lo amemos con ese Amor con que El nos ama: un amor que se abra a El, un amor que se entregue a El, un amor que no quiere a nada ni a nadie más que a El. Y que, como Cristo también nos ha pedido, fluya también hacia los demás, nuestros hermanos.
Con este programa de vida podremos llegar a ser santos e irreprochables ante El, cuando –llegado el momento- nos presentemos así ante el justo Juez y podamos recibir la herencia prometida: el Cielo en el momento de nuestra muerte y la gloria de la resurrección en el Juicio Universal al fin de los tiempos. Que así sea porque hemos llegado a ser verdaderos hijos de Dios.

sábado, 5 de julio de 2008

Observa las cascadas



Si les retiraramos las piedras de su camino, perderían su canción .
Son los obstáculos que hacen que nuestras aguas prosigan. Ninguna roca, por más dura y resistente que sea, es capaz de detener el agua. Ésta tiene la sabiduria para contornarla y seguir adelante, con la fuerza de la suavidad...

Así tambiém es nuestra vida. Los obstáculos existen para hacernos caminar cada vez más firmes, más determinados, totalmente entregados, confiantes en la existencia.
Fe y rendición.
Por tanto, cuando el sufrimiento toque a tu puerta, no te lamentes ni te inquietes, sé apenas un testigo de tu dolor. Siéntete un privilegiado porque después de las batallas, resurge el alma.

Cuanto menos una persona parezca merecer tu amor, es quizás cuando más lo necesita. Perdona, perdona cuantas veces sea necesario, libera tu corazón de resentimentos, ábrete a nuevas emociones...
Sé flexíble como las flores, y como las mariposas cuando enfrentan el fuerte viento ... y siente todos los perfumes. Extiende tu mano, y ofrece tu comprensión, o tu amor. Vinimos a éste planeta para aprender a amar.
Tan sólo éso.
Entonces ama! Poco ou mucho, no importa. Lo importante es amar siempre. Sólo el amor realiza la maravillosa magia de multiplicarse cuando es dividido.

jueves, 26 de junio de 2008

Transcender




Transcender



¿Ha pensado alguna vez en lo que dirán de usted después de su muerte? ¡Vaya pregunta! ¡La mayoría de nosotros huye del tema como los niños le escapan a la sopa, las inyecciones y la medicina! Sin embargo, la triste verdad es que nuestra vida terrenal es muy limitada. Por eso, reformulo la pregunta de la siguiente manera: ¿vive cada día como alguien trascendente, que deja una huella en las vidas de quienes lo rodean?

A fines del año 2002 falleció mi querido abuelo Pascual Arabia, uno de los últimos artesanos especializados en relojes antiguos en San Francisco, EUA. Deseo compartir con usted algunas líneas que escribí en ocasión de su funeral, tituladas: "Palabras Para Nuestro Abuelo".

"Te queremos, recordado abuelo. Es muy difícil, por no decir imposible, pedirle a las letras que se unan para expresar en palabras lo que sentimos en lo más hondo de nuestros corazones. Siempre te esforzaste por los que más amaste, e invertiste constantemente en nosotros el fruto de tus horas dedicadas en aquel pequeño escritorio de trabajo. ¡Cómo no darle gracias a Dios por tu vida! ¡Quién podría omitir de la historia la realidad de tu generosidad!

Te extrañamos, bondadoso abuelo. ¡Cómo borrar de nuestra memoria todas las enseñanzas que nos diste! Porque mientras anduviste por esta tierra tu ejemplo de vida y tus palabras dejaron una gran marca en nuestra forma de ver al mundo. ¡Y qué decir de aquellas largas charlas juntos! ¡Siempre extraías una lección para nuestro bien!

Te decimos gracias, querido abuelo. Para nosotros, tus nietos, es muy triste despedirte. ¡Vaya que no es sencillo decirte adiós! ¿Pero sabes una cosa? El mejor tango que hemos escuchado no es "Mi Buenos Aires Querido", " La Comparsita", "Sur" ni "El Choclo"... La música que siempre resonará en nuestros corazones y guiará muchas de las decisiones que tomaremos en nuestros caminos será el glorioso tango de tu vida, escrito y dirigido por Aquel que no te abandonó hasta el último suspiro: Dios.

Por eso, nuestro sentir se resume en la siguiente expresión: ¡Te vamos a imitar, amado abuelo!"

La Biblia dice: "Dios, enséñanos a pensar cómo vivir para que nuestra mente se llene de sabiduría" (Salmo 90:12). Cuando usted toma muy en serio el hecho de ser una persona trascendente, hasta el mínimo acto de su voluntad se verá afectado de manera positiva. ¡Vamos! Hoy puede ser un nuevo comienzo para su vida!